Una baza para la igualdad laboral

16 mayo, 2018
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La Voz de Galicia

 

Aunque el coste estimado de 1.700 millones de euros que supondría equiparar la baja paternal a la maternal frenó su puesta en marcha, el debate continúa abierto

La postura del Tribunal Constitucional al admitir a trámite por su «relevancia» el recurso de amparo presentado por un padre que ve discriminación en el hecho de no poder gozar de una baja paternal de la misma duración de la que pueden demandar las madres ha impulsado un debate que, en realidad, nunca ha estado aletargado. Aunque el coste estimado de 1.700 millones de euros que supondría, en base a los cálculos realizados por la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles por Nacimiento y Adopción (PiiNA), extender los permisos para los padres hasta las 16 semanas de las que disponen las madres frenó en su día la puesta en marcha por parte del Gobierno de la medida recogida en una propuesta no de ley aprobada en el Congreso en octubre del 2016, con el Ejecutivo en funciones, son varios los colectivos que abogan por llevarlo a cabo con urgencia. La razón que aducen es que la propuesta supondría una baza importante de cara a la igualdad laboral y la corresponsabilidad de tareas de cuidado de los hijos, más allá de los meses obligatorios para que la madre pueda reponerse del parto.

Al menos eso es lo que entiende la profesora experta en Derecho Laboral del Esade, Anna Ginés Fabrellas, para la que es «necesario equiparar las bajas tanto por el beneficio del recién nacido como porque es una fórmula necesaria, aunque no suficiente, para avanzar hacia la igualdad en el mercado laboral». En este sentido, añade que al tener un permiso de paternidad intransferible y de la misma duración, la aceptación de la maternidad y la paternidad sería la misma en el mercado de trabajo y no habría el elemento diferenciador que ahora tiene tanto impacto en la carrera laboral de las mujeres.

Además, añade, que el cambio «fomentaría mucho la corresponsabilidad a la hora de involucrarse en las tareas de cuidado de los hijos». De hecho, dice, se ha notado ya al pasar de quince días de permiso a un mes «porque cuatro semanas solucionan mucho a nivel familiar».

Aunque en Europa hay países como Suecia (16 meses de baja que pueden repartirse y durante los que los beneficiarios van cobrando diferentes porcentajes del salario a medida que avanza la prestación), donde el debate sobre este asunto está superado, la Comisión Europea lanzó la propuesta de ofrecer cuatro meses pagados para cada progenitor, período que podrán disfrutar cuando gusten hasta que el niño cumpla 12 años.

La iniciativa que proponen desde la Plataforma por Permisos Iguales reclama que las bajas sean remuneradas al 100 % e intransferibles para cada progenitor. La portavoz del colectivo, Carmen Castro, apunta que «no sería necesario aportar esos 1.700 millones en un mismo ejercicio económico porque la propuesta plantea un proceso gradual en un período de seis años: empezando el primer año con la equiparación de las seis semanas obligatorias para cada persona progenitora e incrementando en los cinco años siguientes dos semanas intransferibles anualmente». En base a sus cálculos, ello supondría unos 200 millones adicionales en cada ejercicio. En cuanto al hecho de que el Tribunal Constitucional haya admitido el recurso entiende que «es un respaldo al cuestionamiento del sistema discriminatorio actual».

La postura en Galicia

El pasado mes de marzo el grupo popular también presentó en el Parlamento gallego una transacción al resto de grupos para instar al Gobierno central a equiparar los permisos, además de promover una Ley de Igualdad retributiva. «Únicamente fue aprobada la segunda iniciativa», apunta la viceportavoz popular Paula Prado, para quien resulta importante que el Gobierno dé pasos de cara a que las bajas acaben igualándose. Añade que incluir en los Presupuestos Generales del Estado para este año otros 7 días más de baja para los hombres es un paso en este terreno. Además, cree que ellos tendrían que tener unas semanas obligatorias para favorecer la igualdad en el acceso al trabajo. De momento, en Galicia los funcionarios autonómicos tiene 5 semanas de permiso paternal y 20 de maternal. Han planteado incrementarlo dos semanas más.

Solo un 2 % de los padres comparten en Galicia el permiso con las madres

El cambio de normas ayuda, y mucho, pero los roles sociales tradicionales todavía pesan en Galicia. Al menos es lo que se desprende de los datos que maneja el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Durante el 2017 fueron 13.875 las madres que cogieron la baja para cuidar a sus hijos. Más allá de las seis semanas obligatorias para las madres, solo 293 hombres (un 2,1 % del total) compartieron con ellas el resto de meses de permiso. Ello supuso un coste de 72,1 millones de euros para las arcas de la seguridad Social. Además, 12.972 varones se acogieron a las cuatro semanas de baja vigentes desde el 1 de enero del año pasado, con un coste de 17,8 millones de euros. Los datos sostienen también la demanda de un cambio en este terreno que demandan los agentes sociales para avanzar hacia la igualdad.

La responsable de Igualdad de UGT, Mónica Rodríguez Ponte, recuerda que equiparar los permisos «resulta unha demanda histórica. Foron moitos anos de reclamacións ao Goberno para que entrara en vigor a lei que marca as catro semanas para os homes. Hai que continuar avanzando porque a non corresponsabilidade perxudica ás mulleres no eido laboral». Además estima que en Galicia el coste de igualar los permisos supondría unos 69 millones de euros más.

La secretaria de Igualdade e Mulleres de CC.OO., Carmen Sabio, también habla de igualar las bajas: «A corresponsabilidade no coidado é cousa de todos. Hai unha cuestión biolóxica que non pode suplir o pai, pero hai roles de coidado que non poden ser só cousa de mulleres».