LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

La O.M.S. definió el concepto de la salud como el bienestar físico, psíquico y social de las personas. En el año 1981, fijó como meta que todas las personas de todos los países puedan tener, cuando menos, el nivel de salud que les permita trabajar productivamente y participar de forma activa en la vida social de la comunidad en la que viven. Si nos referimos a salud laboral, la meta sería conservar o mejorar la salud del trabajador evitándole los riesgos que le pueden ocasionar los equipos, los materiales, el entorno y la organización del trabajo.

La prevención es, por lo tanto, un objetivo importante para la salud del trabajador, y en este sentido se dio un paso de gigante con la promulgación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. La Ley que entró en vigor en España el 10 de febrero de 1996 parte da directiva de la Unión Europea 89/391/CEE. Su objetivo es la prevención para evitar los daños derivados del trabajo y para promover la salud laboral de los trabajadores controlando los riesgos y aumentando la tutela de la salud más allá de la simple curación de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales. La Ley es general, incluyendo los trabajadores vinculados por una relación laboral y también al personal civil de las administraciones públicas. A tales efectos, la Ley establece las pautas de la prevención de los riesgos profesionales, para la protección de la seguridad y de la salud, la eliminación o disminución de los riesgos derivados del  trabajo, la información, la consulta, la participación equilibrada y la formación de los trabajadores en materia preventiva.

Los accidentes laborales, desde el punto de vista de la prevención, son un suceso anormal, no querido ni deseado, que se presenta de forma brusca e inesperada, normalmente es evitable, interrumpe la continuidad del trabajo y puede causar lesiones a personas. Las enfermedades profesionales aparecen como consecuencia del trabajo, tienen una evolución lenta y progresiva ocasionando la incapacidad para el ejercicio normal de una profesión o la muerte.
El origen de los accidentes no siempre es claro. Las causas a veces son obvias (un techo en obras demasiado bajo, una escalera con peldaños defectuosos, un agujero sin cubrir...), pero otras veces son más sutiles, como el ambiente de trabajo (entorno no confortable, relaciones humanas tensas) o el error humano.

En ese sentido a Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que el empresario es quién debe adoptar las medidas necesarias para que los equipos de trabajo sean adecuados para el trabajo que realicen, de forma que garanticen la seguridad y la salud de los trabajadores al utilizarlo. Estas medidas deben anteponer la protección colectiva a la individual.

La protección personal tiene por objeto proteger a los trabajadores frente a agresiones externas (físicas, químicas o biológicas) que existan o se generen durante la actividad laboral. Mientras que la protección colectiva se diseña y se aplica con la intención de eliminar situaciones de riesgo, la protección personal complementa la protección colectiva, y sólo sirve para minimizar las consecuencias de un accidente, siendo la última barrera frente a la situación de riesgo.

El presente estudio tiene como objetivo analizar los Equipos de Protección Individual (E.P.I.S.) más comúnmente utilizados en la construcción y reparación naval con la intención de que sea una herramienta de trabajo útil para aquellos profesionales que deben utilizarlos.

También pretende realizar una clasificación de requisitos que deben cumplir cada uno de los E. P.I.S. necesarios para la realización de las tareas más comunes de cada uno de los puestos de trabajo de este sector con el fin de homogeneizarlos y establecer unos mínimos en el sector.


3.1. DEFINICIÓN DE EPI
(RD 773/1997, art. 1, apto. 1)
Para desarrollar el concepto EPI nos apoyaremos en la definición que nos ofrece el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual: “Se entenderá por «equipo de protección individual» cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin”

Características de los E. P. I. s.
Es un elemento destinado a proteger al trabajador. No son EPIS las herramientas de trabajo, aunque lleven elementos protectores, ya que estas herramientas están concebidas para desarrollar un trabajo, no para proteger al trabajador. Tampoco se considera un EPI al elemento destinado a proteger a los productos o a otras personas, como por ejemplo, unos guantes para no dejar huellas dactilares en el producto o una barandilla de protección. En este último caso se trataría de una protección colectiva, no individual.
Es un elemento llevado o sujetado por el trabajador. Protege a un trabajador frente a uno o varios riesgos. No sería un EPI, por ejemplo, una banqueta aislante.
Todos los accesorios necesarios para el correcto funcionamiento de un EPI tienen, igualmente, la consideración de EPI. Por ejemplo, la cuerda y los mosquetones de un arnés anticaída, los filtros de una máscara.

Exclusiones de esta definición:
(RD 773/1997, art. 1, apto. 2)

  • La ropa de trabajo corriente y los uniformes que no estén específicamente destinados a proteger la salud o la integridad física del trabajador.
  • Los equipos de los servicios de socorro y salvamento.
  • Los equipos de protección individual de los militares, de los policías y de las personas de los servicios de mantenimiento del orden.
  • Los equipos de protección individual de los medios de transporte por carretera.
  • El material de deporte.
  • El material de autodefensa o de disuasión.
  • Los aparatos portátiles para la detección y señalización de los riesgos y de los factores de molestia.

3.2. CRITERIOS DE EMPLEO:
(RD 773/1997, art. 4)
Los equipos de protección individual deberán utilizarse cuando existan riesgos para la seguridad o salud de los trabajadores que no hayan podido evitarse o limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo.
En el momento de evitar o limitar un riesgo buscaremos primero una solución sobre el foco (origen del riesgo) y, si no es efectiva para erradicar o limitar el riesgo, actuaremos sobre el medio de propagación y, si no es la solución válida, actuaremos sobre el trabajador proporcionándole protección individual
1 Foco                         Protección Colectiva
2 Medio                      Protección Colectiva
3 Trabajador              Protección Individual

3.3. CONDICIONES QUE DEBE REUNIR
(RD 773/1997, art. 5)
Adecuación al trabajo y al trabajador
Tras decidir que la protección individual es la más adecuada para eliminar o limitar el riesgo, debemos tener en cuenta una serie de condiciones que deben reunir los equipos de protección individual para que sean adecuados:

  • Proporcionar una protección eficaz sin suponer por si mismos u ocasionar riesgos adicionales ni molestias innecesarias. Para que esto se cumpla deberán:
  • Responder a las condiciones del lugar de trabajo
  • Tener en cuenta la anatomía, fisiología y estado de salud del trabajador
  • Adecuarse al trabajador
  • En caso de riesgos múltiples que requieran el uso simultaneo de varios equipos de protección individual, éstos deberán ser compatibles entre si y mantener su eficacia
  • Deberán reunir los requisitos establecidos en la normativa que le  sea de aplicación, especialmente en lo relativo a su diseño y fabricación

3.4. ELECCIÓN
(RD 773/1997, art. 6)
Siempre que vayamos a adquirir un EPI tendremos en cuenta determinados factores que nos aseguren una elección adecuada con el riesgo que deseemos erradicar o limitar:

  • Analizar y evaluar los riesgos: definir las características que deberán reunir los EPIS existentes
  • Verificar la conformidad del EPI
  • Revisar la adecuación del EPI en caso de modificaciones en las circunstancias y condiciones que motivaron su elección

La Evaluación de Riesgos es el documento de partida que le aportará las directrices a seguir. Este documento encontrará analizados y evaluados los riesgos existentes en la empresa, ofreciendo además en el Plan de Prevención una solución encaminada a eliminar el riesgo o, cuando menos, limitarlo hasta convertirlo en un riesgo tolerable.


3.5. UTILIZACIÓN Y MANTENIMIENTO:
(RD 773/1997, art. 7)
Para el correcto funcionamiento a lo largo de la vida del EPI habrá que tener en cuenta:

  • Las instrucciones del fabricante a la hora del uso, almacenaje, limpieza, desinfección y reparación
  • El EPI se usará en función de:
  • La gravedad del riesgo.
  • El tiempo o frecuencia de exposición al riesgo.
  • Las condiciones del puesto de trabajo.
  • Las prestaciones del propio equipo.
  • Los riesgos adicionales derivados de la propia utilización del equipo que no hayan podido evitarse.
  • Los equipos de protección individual estarán destinados, en principio, a un uso personal

En lo referente al uso personal del EPI, encontramos la excepción que contempla el RD 773/1997, art. 7, pto. 3: “Si las circunstancias exigiesen la utilización de un equipo por varias personas, se adoptarán las medidas necesarias para que ello no origine ningún problema de salud o de higiene a los diferentes usuarios”


3.6. CLASIFICACIÓN
Con el objeto de asegurar que los EPI comercializados cumplan los requisitos necesarios que garanticen la seguridad del trabajador se establece una clasificación en tres categorías dependiendo de la gravedad del riesgo que cubra el EPI siendo el proceso de certificación diferente para cada una de las categorías.

Categorías:
Clasificación según la gravedad el riesgo:
EL fabricante de EPIS que quiera comercializar sus productos en la Unión europea debe producir sus equipos conforme a una serie de requisitos que garanticen la seguridad y salud del usuario. Para asegurar este cumplimiento los EPIS se clasifican, según el Real Decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para la comercialización y libre circulación intracomunitaria de los equipos de protección individual. BOE núm. 311, de 28 de diciembre, en tres categorías dependiendo de la gravedad del riesgo para el que están destinados.

De este modo tenemos que:
Categoría I. Son EPIS de Categoría I los destinados a proteger contra riesgos mínimos, por ejemplo unos guantes de jardinero contra agresiones mecánicas superficiales, unos guantes contra productos detergentes de limpieza poco nocivos, vestuario contra agentes atmosféricos que no sean extremos, etc.
Categoría II. Son EPIS de Categoría II los destinados a proteger contra riesgos de grado medio o elevado pero que no comporten consecuencias mortales o irreversibles. Ejemplo de esta categoría es un casco de construcción que protege al trabajador contra impactos, siendo la consecuencia de este golpe un traumatismo que puede ser grave pero no causa de la muerte del obrero.
Categoría III. Se incluyen en la Categoría III aquellos EPIS destinados a proteger contra riesgos de consecuencias mortales como por ejemplo un arnés anticaída o unos guantes de alta tensión.

3.7. CERTIFICACIÓN
Marcado del EPI:
Cada una de las tres categorías de EPIS sigue un proceso distinto de certificación:
Categoría I: El fabricante puede certificar directamente el cumplimiento de las exigencias esenciales de seguridad y salud. EL EPI se marca con las siglas CE
Categoría II: EL fabricante debe someter un prototipo del EPI al control de un organismo notificado que realiza un examen CE de Tipo, es decir, somete el prototipo a las pruebas necesarias para comprobar el cumplimiento o no de las exigencias establecidas. El EPI se marca con las siglas CE
Categoría III: El fabricante, además de superar el examen CE de Tipo, debe someterse a un procedimiento de aseguramiento de la calidad de su producción. Este control debe ser llevado a cabo, igual que la realización del Examen CE de Tipo, por un Organismo Notificado. El EPI se marca con las siglas CE seguidas de un número de cuatro dígitos que es el código identificativo del organismo que lleva a cabo el control.